Algo parecía querer salir de mi interior. Algo oscuro, que jamas seria capaz de enseñar a nadie. Y salió... estrellándose contra el suelo de aquella calle oscurecida por el humo de los garitos que la custodiaban.
No es bueno beber con tan poca cabeza...
Ni perderla por nada. O por todo...
Joder lo equivocado que puede estar uno pensando en que alguien le corresponde.
Porque es entonces cuando sabes que no consigues todo lo que quieres o que no querías todo lo que has conseguido.
Que fácil es pensar que las situaciones se controlan cuando están en tu mano. Y que pequeñas se hacen a veces esas manos para sujetar toda esa porquería que te cae o que generas una vez piensas en lo que crees ya conseguido.
En fin, algo que nos enseña la esperiencia de un caso ya vivido es que no estas libre de que vuelva a sucederte por mucho que te prometas evitarlo a toda costa. Para toda a quella gente que ha conseguido que llegue a esa conclusión. Tomarla como vuestra...